miércoles, 7 de febrero de 2007

"The Fondue Party" passed away.

Son las 04:55 del día jueves ocho de febrero y acabo de despedir a los últimos invitados de la reunión. Aguantaron estoicos hasta el final, lavaron, ordenaron todo el gran quilombo y se dieron tiempo para revolver la biblioteca de mi abuelo y admirar las imágenes de Van Gogh. Unos genios.
Hubo mucho queso con su respectivos cabernet y pancitos. Hubo risas, hubo Coco Rosie, hubo saqueo de After Eight y chocolates con almendras y hubo reposo para asentar la bomba calórica que el encuentro implicó.
Luego un intento frustrado de DVD session, fotitos de Alex, un extenso Trivial, un par de saques con tequila. Sal. Limón. Movimientos de cabezas y dedos al compás de un disco de bebops recopilados que musicalizaba la velada entre humo y risas. Y entre imágenes cortazarianas fuimos quedando menos... recomendando libros, hurgando vinilos, hojeando láminas y apaleando las obras de Eduardo Galeano, Brian Weiss y Paulo Cohelo.
Llegó el momento de deshacer la reunión. El sueño ataca. Muy rico todo. Gracias por venir. Din don, din don din don. Addio. Mañana matame el embole. Dale. Dale. Cuiiiiick, chilla el portón del frente. Abro el firefox, escribo esto.
Quizás sea la primera vez que me siento a gusto agazajando... aunque siquiera fue un agazajo, "recuerden que mi casa no es siquiera mi casa, por lo tanto también es suya".

2 comentarios:

Tal Vez dijo...

Y la botella de tequila la olvidaron en casa. ^^

Anónimo dijo...

Pfff, Brian Weiss... Siempre me concentro en apuñalar a Galeano, voy a tener en cuenta al buen Brian para la próxima.