"I'm a loser baby, so why don't you kill me?"
Beck Hansen.
Ce, aunque lo niegue, es re simpática (je!).
Hace algunos días se le ocurrió enumerar las “Cinco cosas que probablemente no sepas de mí” y me gustó tanto la idea que decidí rogarle que me permita hacer mi propia versión.
Aquí están, estas son:
5. Siempre uso pantalones, siempre. La única excepción es cuando voy a la playa o dentro de mi casa. Las bermudas o shorts me parecen prendas odiosas para los hombres y me niego a difundir su uso. ¿Y el calor? Pantalón de tela y asunto sellado. Una curiosidad: justo hoy fue un día excepcional y salí de bermudas, pero juro que no se volverá a repetir. Además tengo una sola.
4. Siempre fui medio ñoño. Toda la vida me gustó vestirme sobriamente, usar lentes y raya al costado. Siempre me apasionó leer e investigar sobre las cosas que me gustan. Prefiero quedarme en casa nerdeando antes que salir con alguien que no tengo ganas de ver. A no preocuparse, con el paso del tiempo me voy aggiornando (o no).
3. Tengo algunos instintos infantiles. Amo las guerras de almohadas.
2. Nunca fui infiel, siquiera en esos momentos en los que necesitaba escapar a la rutina amorosa.
Hace algunos días se le ocurrió enumerar las “Cinco cosas que probablemente no sepas de mí” y me gustó tanto la idea que decidí rogarle que me permita hacer mi propia versión.
Aquí están, estas son:
5. Siempre uso pantalones, siempre. La única excepción es cuando voy a la playa o dentro de mi casa. Las bermudas o shorts me parecen prendas odiosas para los hombres y me niego a difundir su uso. ¿Y el calor? Pantalón de tela y asunto sellado. Una curiosidad: justo hoy fue un día excepcional y salí de bermudas, pero juro que no se volverá a repetir. Además tengo una sola.
4. Siempre fui medio ñoño. Toda la vida me gustó vestirme sobriamente, usar lentes y raya al costado. Siempre me apasionó leer e investigar sobre las cosas que me gustan. Prefiero quedarme en casa nerdeando antes que salir con alguien que no tengo ganas de ver. A no preocuparse, con el paso del tiempo me voy aggiornando (o no).
3. Tengo algunos instintos infantiles. Amo las guerras de almohadas.
2. Nunca fui infiel, siquiera en esos momentos en los que necesitaba escapar a la rutina amorosa.
1. Una sola vez bailé con una chica en mi vida. Fue una canción horrenda, tipo un ballenato colombiano en una disco de baja calaña. Definitivamente, no sé bailar y por lo tanto me da vergüenza hacerlo en público. A mi favor juega la frase de cabecera de una amiga: "cuando se está de novio los princípios se toman licencia".
Estas respuestas son un embole… fui demasiado recatado. Voy a luchar contra mi pudor y dar un paso más hacia la intimidad.
Propongo un cambio: “Cinco cosas que seguramente no sepas de mí y en ninguna otra oportunidad te las voy a contar”
5. Sé distinguir cuando un hombre es elegante y cuando no, cuando tiene pinta o es un escracho, cuando le puede interesar a una mujer y cuando es el gran candidato al rebote del año. Pensándolo bien, creo que es algo que todos los hombres sabemos distinguir pero que ninguno se atreve a confesar.
4. Detesto ver a las parejas como tortolitos haciendo intercambios pasionales de lengua a lengua. Estando un poco paranoide lo veo como una burla a mi reciente abstinencia. Siendo un poco más objetivo, lo veo como un estado de renuncia al raciocinio y un sumergimiento voluntario a la idiotez suprema. Odié mucho cuando me tocó jugar ese rol.
3. Siempre busco la satisfacción, en todos los aspectos de la vida. Lo mismo pasa a la hora de los bifes. Busco disfrutar al máximo del rito de la relación sexual. No tengo tabúes. Tampoco tengo pareja, sniff.
2. Por momento me asombran mis ciertos morbos. Hablo de “morbillos”, es decir, pequeños ratones que todos tenemos, nada patológico. Son muchos y muy aleatorios, pero hoy en día mi lista de estereotipos más deseados es encabezada por aquellas chicas que son mayores que yo.
1. Hay una canción muy mala que concluye diciendo “nadie es perfecto”. Y bueno, al menos en mi caso, tiene toda la razón. Hace algo más de un año fallé. Mejor dicho, me fallaron… o me falló. No, no le echemos las culpas a terceros… FALLÉ. Fue una sola vez, lo juro. Igual, esto queda entre nosotros, ¿no? Por suerte, fue con alguien de confianza, así que borrón y cuenta nueva.
Estas respuestas son un embole… fui demasiado recatado. Voy a luchar contra mi pudor y dar un paso más hacia la intimidad.
Propongo un cambio: “Cinco cosas que seguramente no sepas de mí y en ninguna otra oportunidad te las voy a contar”
5. Sé distinguir cuando un hombre es elegante y cuando no, cuando tiene pinta o es un escracho, cuando le puede interesar a una mujer y cuando es el gran candidato al rebote del año. Pensándolo bien, creo que es algo que todos los hombres sabemos distinguir pero que ninguno se atreve a confesar.
4. Detesto ver a las parejas como tortolitos haciendo intercambios pasionales de lengua a lengua. Estando un poco paranoide lo veo como una burla a mi reciente abstinencia. Siendo un poco más objetivo, lo veo como un estado de renuncia al raciocinio y un sumergimiento voluntario a la idiotez suprema. Odié mucho cuando me tocó jugar ese rol.
3. Siempre busco la satisfacción, en todos los aspectos de la vida. Lo mismo pasa a la hora de los bifes. Busco disfrutar al máximo del rito de la relación sexual. No tengo tabúes. Tampoco tengo pareja, sniff.
2. Por momento me asombran mis ciertos morbos. Hablo de “morbillos”, es decir, pequeños ratones que todos tenemos, nada patológico. Son muchos y muy aleatorios, pero hoy en día mi lista de estereotipos más deseados es encabezada por aquellas chicas que son mayores que yo.
1. Hay una canción muy mala que concluye diciendo “nadie es perfecto”. Y bueno, al menos en mi caso, tiene toda la razón. Hace algo más de un año fallé. Mejor dicho, me fallaron… o me falló. No, no le echemos las culpas a terceros… FALLÉ. Fue una sola vez, lo juro. Igual, esto queda entre nosotros, ¿no? Por suerte, fue con alguien de confianza, así que borrón y cuenta nueva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario